La impuntualidad tucumana
Cuando un tucumano te dice que se queda a las 22 horas, hay que aparecer, como mínimo a las 22.30. Cuando un seminario o curso comienza a las 9 de la mañana, uno puede ir tranquilamente a partir de las 9.30. La impuntualidad tucumana es un hecho que todos conocen. Dos ejemplos.
El día de la celebración de mi cumpleaños, se quedó para cenar a las 21 horas en un "resto-bar". El chico que lo organizaba, por teléfono ya me advirtió "pero no llegués hasta las 21.30". A esa hora aparecí yo por allí y estaba él y otra chica del Instituto. Del resto, 10 personas, no se sabía nada, y comenzaron a llegar a las 22horas.
Estos días he estado haciendo un seminario sobre Gestión de Residuos. La inscripción del curso se realizaba a las 8.30 de la mañana porque dicho curso comenzaba a dictarse a las 9. Esa mañana fui casi incapaz de levantarme cuando sonó el despertador y me quedé un rato más en la cama. Llegué allí a las 9.15 sin saber si iba a ser posible o no inscribirme, sin embargo todavía había gente dando sus datos, y el seminario no comenzó hasta las 9.45. Al día siguiente, dicho seminario comenzaba a las 9 y apaercí por allí a las 9.20, justo cuando comenzaba.
Ya me he acostumbrado a llegar tarde a las citas, es fácil de adquirir esa manía.
Tras la concesión de una beca de investigación... este es mi viaje al norte argentino

chancleto dijo
Joer si q tiene caché tu blog, entran en él hasta navegantes orientales, cómo lo haces?, o a lo mejor son unos tucumanos a los que tu velada crítica a la puntualidad les puede haber molestado, tú sigue, inquebrantable al desaliento, como decía Buzz Lightyear, hasta el Infinito y más allá!!!,jejje
23 Noviembre 2006 | 05:07 PM