El hospital
Esta mañana he acudido al hospital. Afortunadamente no por ninguna enfermedad sino porque necesitaba un certificado médico que dijese que no padezco ninguna enfermedad física o psíquica para desempeñar las labores de una beca de cartografía que quería pedir para España.
Supuestamente, junto con mi actual beca de intercambio, tengo un seguro médico, pero que no pude hacer vigente porque me pedían un papel con un sueldo, cosa que yo no tengo, y ya me cansé de dar la tabarra en la oficina para solucinar algo. Con este seguro yo podría ir a los centros de salud de la Universidad y no tendría que ir al hospital masificado. De todas formas, aqui la seguridad social no es gratuita.
Así pues, me he levantado y a las 9 ya estaba en el hospital, donde me han dicho que tenía que coger número para que me diesen cita con el médico "clínico" (es decir, de cabecera). La pantalla donde van saliendo dichos números y pone a qué puesto tienes que dirigirte marcaba el 40 y mi papel era el 37, lo que quería decir que tenía que esperar a que diese toda una vuelta. En ese momento además, ha empezado a haber un jaelo, yo creo que debido a que las personas que tenían números más bajos del 40 como yo, han querido colarse diciendo que se les ha pasado el turno. El caso, es que han dejado de utilizar dicha pantalla y se han puesto a decirlos a viva voz. La persona que daba los números y los proclamaba era el policía.
Por suerte, los números pasaban rápido porque había mucha gente que, cansada de esperar, se había ido. A pesar de esto he estado casi dos horas esperando. Cuando me ha tocado, la señora que me ha atendido me ha dicho que el médico clínico ya estaba todo completo pero que podía ir a ver si me cogía sin tener cita, que tenía que ir al despacho 5, y al preguntar dónde estaba dicho despacho la han llamado por el móvil y ha pasado de contestarme.
Así pues, he buscado el despacho y la puerta estaba abierta. Había gente esperando así que me he sentado a seguir esperando yo también. El médico no estaba ni tampoco su secretario, no había nadie, y la gente entraba y salía del despacho (incluso uno a entrado y se ha puesto a mirar los historiales que había en la mesa). Después de media hora esperando y de acuerdo a lo que me había dicho la señora de los números, que el horario del médico acababa a las 11, he decidido volverme para el Instituto.
Si bien, he vuelto a pasar por la oficina para pedir cita previa, pero me han dicho que eso no existe, y que hay que venir antes a coger número para que te puedan atender, que la consulta empieza a las 6.30 de la mañana. ¿Cómo es posible que en un hospital con tanta gente, el único existente en el centro de la ciudad, no se den citas previas, no hallan puesto dicho sistema, y la gente tenga que ir diariamente a ver si consigue un número para poder ser atendida? Dicho sistema facilitaría la gestión y sobre todo esa mole de personas que se agolpaban entorno a la máquina de coger número.
Tras la concesión de una beca de investigación... este es mi viaje al norte argentino

El hombre invisible visible dijo
Sin comentarios a dicha escena q relatas, resulta trágico pensar q pasen ciertas cosas en el mundo, pero ver q ese tipo de cosas es vital para las personas, en algo como la sanidad, resulta desolador.
15 Noviembre 2006 | 05:55 PM