Después del corto paseo por Montevideo y con dos sellos más en el pasaporte, lamentablemente poco visibles, me encuentro de nuevo en Buenos Aires. El día 11 de este mes volveré para Tucumán, con gran esperanza de que no haga mucho calor: esta mañana vi en el periódico que hoy iba a hacer 35ºC y eso es demasiado calor si se le suma la humedad que debe hacer ya. En parte me viene bien, estaré "encerrada" en la casa trabajando con los datos de la investigación, que debido a este largo viaje, llevo un tanto retrasada.
El viaje ha sido bastante espectacular y es dificil elegir qué destinos han sido los "mejores", porque son demasiado variados. Cruzar los Andes es algo que quería hacer y que me alegro que quisiese hacerlo porque es de una belleza sorprendente, mirar desde la ventana del autobus, hacia arriba, y ver sólo montaña y no cielo debido a su altitud. Las Cataratas, estar tan cerca de la caída, como pasa en el lado argentino, hace relvolverse el estómago. Los cerros de colores de Humahuaca, especialmente el de Tres Cruces, ha sido asombroso también. En fin... en general todo.
Lamentablemente me quedará el sur de Argentina, ya no la zona de Bariloche y San Martin de los Andes, sino la zona del glaciar Perito Moreno y Usuhaia era algo que me hubiese gustado hacer. Pero este país es demasiado grande, se necesitan al menos dos meses cómo minimo para dar un paseo a grandes rasgos a su geografía. Tal vez otro año... nunca se sabe.
servido por Marttuka
4 comentarios
compártelo
El barco que lleva a Montevideo desde Buenos Aires tiene un precio bastante elevado. Casi por el mismo precio puedes coger un paquete turístico con tres noches de hotel, que es la opcion tomada. Estar en un hotel despues de divagar un mes por albergues y hostales de mala muerte supone un descanso y un placer reconfortable.... sobre todo cuando la bañera es de hidromasaje, jaja. El barco no llegó hasta Montevideo sino hasta Colonia, y desde allí se toma un bus de tres horas que te deja en la capital uruguaya.

Montevideo no es una ciudad grande (en Uruguay tan sólo son 3 millones de habitantes) y puede ser recorrida y vista en un par de dias. La playa, que no es de mar, sino fluvial (Río de la Plata) es del color característico de este río, marrón, y entre tus piernas cuando te bañas no se te entrecruzan las algas, sino las bolsas de plástico.... sin embargo, el agua esta lo suficientemente caliente como para meterte sin dudarlo demasiado (no como pasa en el helado Pacífico).
Por lo demás, el año nuevo ha empezado bien, continuando viajando. Cada fiesta navideña ha sido en un país diferente: en Chile fue la Navidad, en Buenos Aires la Nochevieja y aqui el dia de Reyes.
servido por Marttuka
sin comentarios
compártelo
Sufriendo calor desde un ciber sin aire acondicionado y sin esos ventiladores de techo tan famosos en este pais, escribo a la semana de estar aqui en Buenos Aires.
Ciudad para ver bastantes cosas: ya sea barrios, museos e incluso cafeterias y cementerios, mi transito es de lo mas arrastrado por el tema del calor: hace dos dias dieron 36 grados pero con sensacion termica de 43 (no quiero imaginarme como estara Tucuman ahora y como estara cuando vuelva, que sera en breve).
Escuchando el acento porteño y acomodandome al caracter bonaerense, muy distinto del interior.
Probablemente mi proxima parada sea Montevideo o Mar del Plata, tengo un dia para decidir en que tipo de playa quiero bañarme.
servido por Marttuka
1 comentario
compártelo
El segundo viaje "largo" consistía en ver los dos parques Nacionales considerados Patrimonio Natural de la Humanidad: el Valle de la Luna y Talampaya, después bajar a Mendoza y desde ahí cruzar los Andes y pasar a Chile, para después ir a Buenos Aires, fin del viaje.
Ahora me encuentro en Valparaiso, ciudad portuaria colorida y clima mucho mas benigno que el de Tucumán, por la noche hay que ponerse una chaqueta y todo y uno duerme con manta.
El cruce de los Andes por el Aconcagua es espectacular, sin palabras, tanto de día como de noche. De día ver esas montañas de 6.000 metros al lado, de noche ver la inmensidad de un cielo estrellado (nunca he visto un cielo tan estrellado). Recomendable.

Se me acaba el saldo del ciber....
servido por Marttuka
sin comentarios
compártelo
La posibilidad de conectarme a internet estos dias es muy escasa, primero porque ya no me sale gratis como en el Instituto y segundo porque ando todo el rato de un lado para otro y apenas tengo tiempo para ir a un ciber y estar una hora escribiendo, como mucho me conecto para ver correos importantes.
El domingo 3 de diciembre salí de Tucumán con destino a las Cataratas de Iguazú. Tomé un bus que me llevó hasta Corrientes y ahí otro hasta Puerto de Iguazú. No hace falta explicar la impresión que da ver esas magníficas caidas de agua; al ir en época de lluvias tenían bastante agua y estar allí, especialmente en uno de los miradores que hay en el cañón del diablo, da sensación de no ser nada en este mundo.

Desde Puerto Iguazú y al siguiente de ver el lado argentino de las cataratas, pasé a Foz de Iguazú, lado brasileño. Es una ciudad bastante más grande que la argentina y con mucha más orientación turística, pero sin mucho que ver en ella. Aprovechando la cercanía y el no tener mucho que hacer en Foz, pasé a Ciudad del Este, Paraguay, una especie de Ciudad de Deus paraguaya, llena de bullicio y puestos ambulantes, es como si fuese todo un rastro, en bancos y comercios de electrodomésticos la puerta estaba flanqueada por guardias de seguridad con metralleta en mano y dedo puesto en el gatillo, y en el resto cientos de personas de un lado para otro observando y muchas sin tener mucho qué hacer. Ante tal situación de inseguridad que se respiraba salí de allí.
Esa misma noche salí para la ciudad de Salta. No había un bus directo para el horario de madrugada y tuve que hacer escala en Resistencia, donde pasé practicamente todo el día allí en la estación, hasta la salida del siguiente bus.
Salta es una ciudad muy bien enfocada al turismo, bien conservada, bien gestionada. Ya sólo la terminal de autobús mostraba estas particularidades: limpia, bien iluminada, lo que da seguridad, y con baños gratuitos donde no hay que dejar "aportaciones" obligatorias a los que lo mantienen.
El destino siguinte fue La Quiaca, pueblo fronterizo con Bolivia, casi a 3500 metros de altitud. Desde allí pasamos a Villazón, ya Bolivia, donde despues de dar un paseo primero helándome de frío esperando a que terminase de salir el sol matutino y después pasando calor y quemándome cuando ya salió, hice unas cuantas compras de manteles, tapices y otras variedades, regalos para familiares y amigos.
A la noche, tomé un bus para ir a Jujuy. Esa noche, después de tres días durmiendo en bus, dormí en una buena cama de un albergue y pude darme una gran ducha con agua caliente. Desde Jujuy subí para ver los cerros coloridos de la Quebrada de Humahuaca, Patrimonio de la Humanidad, yendo a los pueblos de la zona: Humahuaca y Tilcara. Un paisaje también bastante impresionante.
Ya desde allí, regresé a Tucumán y estuve tres días descansando y yendo al Instituto para hacer las últimas gestiones y poder tener la informacion que necesito para poder trabajar en enero en el trabajo de investigación, ya que ese mes esta cerrado. Un día ellos, si bien, lo dediqué a ir a las Ruinas de Quilmes, ruinas precolombinas de un importante asentamiento a las lomas de una montaña.
servido por Marttuka
2 comentarios
compártelo